miércoles, 15 de septiembre de 2010

Me acerco a tu vientre con la cara borrada...
Fuera las farolas se ruborizan, los perros reclaman su luna 
y  los borrachos intentan mantenerse en pie.
Tu ombligo sabe a sal e incertidumbre.
Tiemblo.
La noche se hace de metal y ladrillo.
Cierro los ojos, te atrapo, nos hacemos infinitos.

4 comentarios:

  1. Me gustó mucho, me dio antojo. Seguiré leyendo.

    Saludos

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  2. Gracias jordim. Sí, la foto es estupenda (aunque no sea mía, jeje)

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  3. Me alegro haber provocado ese antojo Ana. Gracias por seguirme leyendo, espero que también te guste el resto... ;)

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